La Supervisión

Os proponemos, en el desarrollo de nuestras formaciones, o por el simple hecho de ser nuestros alumnos, una supervisión de vuestras prácticas de coaching.
Un formador-coach estará a vuestra disposición para supervisar vuestras acciones de coaching, poneros en situación y validar el encadenamiento, la estrategia y la gestión de los procesos de coaching.
Este espacio de supervisión ocupa un lugar importante para nosotros: es el espacio que puede garantizar la eficacia de vuestras acciones y en el que aprendemos a que se respete la integridad de vuestra relación con el coaching.
Gracias a estas sesiones, trabajamos sobre las experiencias vividas en nuestras prácticas y nos transformamos en verdaderos coaches.
Durante las sesiones de supervisión: experimentareis la toma de consciencia, la comprensión y las nuevas orientaciones que van a acompañar vuestro itinerario profesional, además de reforzar vuestras fortalezas como coaches. También, compartiremos las mejores prácticas identificadas en el grupo, constituyéndonos como una comunidad de aprendizaje.
Sin supervisión, no podemos formar coaches eficaces o eficientes.
Progresamos recibiendo una mirada objetiva sobre nuestra práctica que nos permite identificar las fortalezas y los errores que cometemos.
¿Podríais enfrentaros a la práctica de un deporte con excelencia sin la ayuda de un entrenador que explique con precisión lo que tenéis que hacer o cómo trabajar?.
El coaching es lo mismo: una disciplina que exige esfuerzo para aprender e integrar las técnicas y entrenamiento para mejorar su implementación.
La supervisión es una acción necesaria durante toda la vida de un coach.